Ésta misma tarde ha caido un pedrisco que se lo ha cargado todo a lo largo del valle de Zapardiel, pero semejante cisco no ha sido impedimento para que nuestros remeros hayan seguido con su valiosa tarea de preparar la actuación de la fiesta del Jou como la ocasión merece. Aquí les tenemos incorporando un trombón de varas a su ya famoso trío de flautas.
De todos es sabido que el remero no conoce el temor, pero además últimamente tampoco conoce límites.
lunes 25 de mayo de 2009
lunes 27 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)